Directora, Nueva Comunicación – www.nuevacomunicacion.com.uy
Siempre existen posibilidades de hacer cosas; no hay que pensar en las barreras, sino en cómo saltarlas.
Si bien nací en Argentina, me considero rioplatense, ya que gran parte de mi familia es uruguaya. De niña pasaba entre Argentina, Montevideo y Punta del Este, por lo que de alguna forma siempre, desde muy chica, me sentí mitad uruguaya.
En mi familia, todos fueron trabajadores natos. Mi padre y mi madre son personas que nos criaron en forma totalmente independiente; cada uno tuvo que luchar por sus cosas, nunca nos malcriaron, sino que al contrario, desde el principio quisieron incentivarnos a lograr los objetivos por nosotros mismos, para crecer y desarrollarnos como personas.
Tener padres que, en alguna forma, me dieron tanta libertad para actuar y para pensar hizo que decidiera hacia dónde quería ir, me pusiera objetivos y peleara por las cosas. Nada en la vida es gratis; gran parte de la garra que me dio la vida fue principalmente porque estaba incentivada para actuar, ser positiva y mirar siempre para adelante; lo viví como un ejemplo.
Empecé a trabajar de chica, me gustaba mucho el periodismo y escribí mis primeras columnas para Bernardo Neustadt. En ese momento tenía inquietud e interés por todos los temas; mi actitud fue mirar y aprender permanentemente. Ahora estoy del otro lado del mostrador, trabajando en comunicación corporativa, que es una actividad que me fascina.
De alguna forma mi clic en lo profesional y laboral se produjo cuando crucé el charco. En Argentina trabajé como periodista en La Nación y en La Razón. Ya en el rubro de la comunicación corporativa estuve mucho tiempo en la transformación de YPF, y después como encargada de toda la parte de comunicaciones de McDonald’s Argentina.
Vine a Uruguay, ya que al padre de mis hijos lo trasladaron para trabajar acá y tuve que encarar la vida desde otro lugar. Entonces sentí que tenía que empezar de vuelta. Ahí surgió la posibilidad de crear Nueva Comunicación, una empresa dedicada a prensa y comunicación corporativa, lo que representó un doble desafío: comenzar mi propia empresa y hacerlo en Uruguay; pues si bien lo conocía bien y siempre me encantó, no era mi país natal.
Me costó mucho al principio, porque el servicio que ofrecíamos no era conocido acá; aunque en este país, si bien ya había muchos periodistas que lo hacían, todavía el empresariado e incluso la prensa no se daban cuenta del vínculo que existía entre ellos; era necesario abrirse para que la información empezara a fluir y contar todas las cosas que se hacían bien y eran positivas.
Así transcurrieron, en cierta manera, nuestros inicios. Al principio fue difícil, algunos empresarios tenían miedo de salir a los medios, les parecía que era de alto perfil. Poco a poco logramos mostrarles lo positivo que era y que comunicar no necesariamente significaba hablar, pautar o publicar algo; muchas veces el silencio también comunica.
Trabajé desde los 18 años full-time, paralelamente a mis estudios, por lo que no tuve las siestas después de comer o las salidas de tarde con mis amigas. Estudié de noche o de día, dependiendo de la etapa de la carrera. Después me casé y también tuve que sacrificar momentos con mis hijos, pero siempre conociendo mis prioridades y siendo consciente de la importancia de mi familia. Hay momentos o situaciones que, momentáneamente no sabemos cómo manejar, pero pensando en que todo tiene solución se llevan las cosas adelante.
Muy temprano en la mañana para mí es fundamental hacer deporte, y si es con amigas mejor; hace un tiempo leí que parte de la nutrición de la vida es la amistad, lo que me pareció un concepto muy interesante.
Me encanta la naturaleza, me acompaña en los momentos de más estrés, además de mi familia que siempre me apoya en todos los emprendimientos. En esta profesión uno sabe cuándo empieza, pero nunca sabe cuándo termina. Manejamos medios y éstos cierran tarde, a veces tenemos lanzamientos o conferencias de prensa que no se realizan en los horarios que más nos gustaría; igual los hacemos con mucha dedicación, diversión y siempre buscando un elemento motivador extra.
A los jóvenes uruguayos quiero transmitirles que se puede, que siempre existen posibilidades de hacer cosas; no hay que pensar en las barreras, sino en cómo saltarlas. En la vida, cuando uno tiene ganas, buena onda y piensa en positivo, las cosas se dan. A los momentos de crisis los navego con ganas y energía. Es necesario superarse, saber que al principio no es fácil, que hay que sacrificarse, pero después se disfruta muchísimo.
A los gobiernos les pido que sean honestos, responsables, comprometidos, y que lleven el país adelante con buena actitud y positividad. Hay que acordarse siempre de la educación y la salud, dos patrimonios muy importantes para cualquier población; sin ellas no vamos a ningún lado.
Entrevista realizada en Montevideo en junio de 2010.
Esta es una publicación autorizada por su autor Martin Moubayed de su libro Entusiastas y Triunfadores, editado por Fin de Siglo
Entusiastas y Triunfadores es la primera etapa de Actitud Uruguay - www.actituduruguay.com-, proyecto que intenta promover una actitud emprendedora y una cultura de trabajo en los jóvenes.


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