Pasional, extrovertido y carismático son algunos adjetivos para describir a Iván Gancedo. Dueño de una personalidad fuerte se nota que Iván tiene un objetivo claro. Proveniente de una familia de cuarta generación de abogados y padre de dos hijos, luego de 13 años de profesión rompió el mandato familiar para abrirse su propio camino en el mundo de la música.
“Tenía 20 años y un día mi abuela me invitó a grabar dos dúos con ella, de Lionel Ritchie y Diana Ross. Yo nunca había tomado una clase de canto, y la verdad es que me pareció agradable mi voz. Ahí me di cuenta que tal vez había materia prima para cantar”, empezó relatando Iván sobre sus inicios.
“No sé ni cuanto tiempo me lleve, ni qué tengo que hacer pero tengo que dedicarme a cantar”, eso fue lo que Iván sintió la primera vez que entró al Teatro Colón. “Fui a ver La Boheme de Puccini y la sensación de entrar ahí fue realmente impresionante. Dado que no tenía la menor vinculación con el medio, al día siguiente busqué en Páginas Amarillas dónde podía aprender este arte. Empecé en un conservatorio, al principio era una vez por semana ya que estaba en tercer año de derecho”.
El canto como una profesión
“Debuté en el año 2001 en el Teatro Avenida en papeles primarios menores. Al no dedicarme de manera full-time, desarrollar mi voz me tomó bastante más tiempo que el resto de la gente”.
“Me sentía cómodo en mi profesión de abogado, pero llegó un momento en el 2008 en que me sentía bastante cansado. En mi escritorio en lugar de tener colgado el título de abogado, tenía una foto gigante del Teatro Colón. Cada mañana de mi vida, al llegar al Estudio, miraba esa foto y decía: ¿Qué hago yo acá? Así fue que un viernes 20 de noviembre después de un concierto llegué al estudio lo fui a ver a papá y le dije: “siento que no puedo trabajar más de abogado, tengo que seguir mi vocación”. Para mi sorpresa me dijo: “bueno…te apoyo, lo único que te voy a pedir es que lo que hagas en el futuro, te lo tomes en serio”.
"Así fue que después de un concierto que di en el Jockey Club, José María Cantilo me invitó a su programa de radio de ópera. A ese programa estaba invitado Horacio Vidal y Vedia, que me había oído cantar un par de veces y él estaba presentando un libro acerca de Giacomo Puccini y sus mujeres. Cuando finalizó el programa, me recordó que hacía dos años había lanzado una colección de 12 cd´s de grandes voces de la lírica junto con el diario La Nación, y me comentó que estaba con un nuevo proyecto que incluía música italiana y canzonetas napolitanas por un lado, y por otro, canciones españolas. A la pasada me preguntó si yo tenía algo grabado. Le dije que me disculpara que fuera curioso, pero quise saber quiénes eran los que aparecerían en esa colección. Mencionó desde Caruso, Gigli y Di Stefano, hasta Pavarotti. Yo no lo podía creer. Decía o este señor está loco o tal vez estoy cantando bien...quise creer en la segunda opción…”
Después de eso, un conocido me dijo: “Ahora que estás dedicado full time, te voy a hacer famoso. Tengo un amigo que trabaja en Los Ángeles que es manager y productor y le voy a decir para que te vea”. 365 días después de haber tomado la decisión de no trabajar más de abogado estaba tomando un cocktail con este señor –mi primer manager- y sus dos socios en el Hilton de Beverly Hills. Tres meses después de eso grabé mi disco Forever (hoy a la venta en iTunes) con Rudy Pérez, que es el productor latino de la década de la revista Billboard, además de tener innumerables Grammys y otros premios. Las canciones fueron grabadas con orquesta. Se trata de temas populares como Bésame mucho, Sabor a mí, El día que me quieras, If I loved you, La vie en rose, Arrivederci Roma y otros, grabados en Criteria – The Hit Factory, uno de los estudios más famosos del mundo.
¿Cómo definís tu estilo?
Recientemente estuve presentando una serie de conciertos en el Teatro La Casona de la calle Corrientes, titulado “Iván Gancedo and The Sharapovas”. Estuve acompañado por un quinteto formado por 5 chicas instrumentistas de las mejores orquestas (un cuarteto de cuerdas y piano). El repertorio que tengo es técnicamente una mezcla de los tres tenores y Bocelli, es un lírico Greatest Hits. Yo soy cantante de ópera pero tengo la suficiente ductibilidad para adaptar mi voz a distintas situaciones.
¿Por qué sos cantante de ópera?
Porque la ópera es fascinante, cuando uno la va descubriendo te atrapa. Lo interesante es empezar a oír lo que es lindo, la voz más user fiendly que existe es la de Pavarotti. Por más que te guste la cumbia, el chamamé o lo que sea no podés quedarte impávido frente a la voz de Pavarotti, es imposible que no te guste lo que hace este señor. Mucha gente no se acerca a la ópera por desconocimiento, por pensar que hay que llenar tal o cual estereotipo para poder disfrutarla. Es un mundo que una vez que te agarró no te suelta más.
La construcción de una carrera
“Para tener una carrera tenés que querer ser vos, si vos querés ser otro estás muerto. Uno se inspira con lo que oían aquellos cantantes que a uno le gusta oir. Si imitás a uno que está vivo estás plagiando. Tenés influencias que te llegan de todos lados, no sos abstracto. Lo más importante en la ópera y en la música en general es tener un sonido que sea totalmente reconocible; uno tiene que tener un signature sound, una marca registrada, porque muchas veces los modismos, los defectos que uno eventualmente puede llegar a tener son los que te destacan".
"Cuando empezás a conocer gente famosa, decís ¿Por qué no? ¿Por qué yo no puedo ser famoso? El antes y después te hace darte cuenta que no tienen nada más ni nada menos que lo que uno tiene. ¿Por qué si fulano puede yo no puedo? Eso para mí es fundamental en cualquier orden de la vida. Si uno realmente quiere lo logra, en cualquier ámbito de la vida. El mayor éxito de esto es hacer lo que a uno le gusta, cuando realmente hacés lo que te gusta el límite es el cielo".
¿En quiénes te inspiras?
Tengo una gran cantidad de fuentes de inspiración, principalmente tenores que o bien ya no cantan más o han muerto. Los más conocidos son Pavarotti, Plácido Domingo y Mario del Mónaco en música clásica. Por otra parte me fascinan los boleros: Javier Solis, Pedro Infante, Jorge Negrete, el tridente de los grandes cantantes mexicanos. No soy un loco del tango, pero sí me encanta oir a Gardel. Hay influencias de todos lados.
La música es mi vida. De los cantantes actuales me gusta Marcelo Alvarez, cordobés, uno de los mejores del mundo, es un tipo con una voz realmente fantástica.
Me gusta mucho ver videos, de ver a otros cantar se aprende mucho de técnica. Es realmente muy difícil cantar ópera.
¿Cuáles son tus planes para el futuro cercano?
La primera semana de septiembre me voy a esquiar con mis hijos al Cerro Castor, después de eso iré a Europa que es donde realmente, a diferencia de Estados Unidos, está el mercado de mi música porque hay un nivel cultural mucho más desarrollado. Estados Unidos es un mercado muy difícil, tremendamente nacionalista que consume lo propio y solamente se inclina por aquello extranjero que ya es mega-famoso.
Vivo Per Lei
¿Cómo es un día rutinario para vos?
Un día mío se compone de estar todo el día con la música, después tengo mis sesiones de repertorio con Rozita Zozulia, ella es realmente la que me lleva, con precisión de orfebre a que la voz mejore.
Cuando no estoy en las clases con ella estoy preparándome, estudiando. A la mañana precaliento un poco la voz y después todo el día preparando cosas relativas a esto.
Estoy muy encima de todo lo mío, de los conciertos, organizando con los músicos, me cuesta mucho delegar.
Aparte de la música, ¿qué te gusta hacer?
Me gustan mucho los deportes. De chico fui muy buen esquiador (fue campeón argentino y de la Far West Ski Association en USA), tuve 3 de hándicap en polo, hago surf y juego al golf.
Respecto a la música, ¿cuál es tu sueño?
Mi sueño ya está cumplido. Siempre soñé con poder dedicarme a cantar profesionalmente. Ya lo logré. Todo lo demás viene de regalo. El otro día leí una frase muy linda que decía: “Apuntale a la luna, que si te quedas corto vas a caer en las estrellas”.
Contacto: info@ivangancedo.com
Producción: Virginia Balduino
















