Desde 2001, la Asociación Civil Adobe centra su trabajo en el monte de Santiago del Estero, articulando distintos proyectos y generando oportunidades para mejorar las condiciones de vida de sus habitantes.
La Asociación fue creada bajo el concepto de revalorizar y difundir la cultura del monte santiagueño, creando fuentes de trabajo que fomenten la permanencia de los pobladores rurales en sus lugares de origen. Para cumplir con su misión, Adobe desarrolla distintos proyectos y quienes trabajan para hacerlos realidad, dialogaron con Mirabaires y contaron las iniciativas que llevan a cabo. Entre ellas, el Proyecto Sachamanta.
Un aprendizaje cotidiano
En 2001, Adobe instaló en el monte santiagueño una Escuela de Artes y Oficios libre y gratuita, donde comenzando con una escuela de telar, el objetivo fue el volver a producir tejidos de calidad, afirmando y revalorizando a las artesanas en su identidad cultural e histórica y promoviendo la transmisión de sus saberes a las nuevas generaciones.
La escuela recuperó y transmitió técnicas de hilado a mano, de tintes naturales y de tejido en telar y funcionó como lugar de encuentro de mujeres rurales de distintas generaciones valorizando una actividad desprestigiada en la zona. “La escuela de telar nació con el objetivo de rescatar los oficios, tratando de atraer a las chicas mas jóvenes que no tenían posibilidades en la zona. El gran tema en Santiago del Estero es la migración a otras provincias en búsqueda de posibilidades laborales”, comenzó relatando Sofía Folatelli, Coordinadora del proyecto Sachamanta.
Las maestras y sus primeras alumnas, todas ellas teleras de primera línea, formaron en 2005 el grupo “Huarmi Sachamanta”, voz quichua que significa “mujer del monte”.
Proyecto Sachamanta
Como consecuencia directa del funcionamiento de la Escuela de Artes y Oficios, en 2006 surgió el Proyecto Sachamanta con la misión de impulsar a la organización de artesanas textiles “Huarmi Sachamanta”. Este grupo está integrado por hilanderas, aquellas que retiran el vellón de oveja y realizan el hilado a mano, y las tejedoras o teleras, quienes tiñen y tejen.
Claudia Mazzola, Directora Artística del proyecto, explica como se empezó a desarrollar esta iniciativa que tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las artesanas, la difusión del arte textil local y el poder lograr a largo plazo, la sustentabilidad y autonomía de la organización: “Por un lado, trabajamos en todo lo que era el trabajo grupal para que ellas terminen siendo un grupo productivo. Al mismo tiempo, fuimos haciendo una recuperación de técnicas porque Santiago del Estero históricamente siempre tuvo un arte textil muy fuerte”.
“La escuela realizó una primera recuperación, y la idea del proyecto fue un poco pensar de qué manera se les podía dar una posibilidad de que pudiesen generar ingresos, que se organizaran y formaran un emprendimiento a partir de su saber y su oficio”, agregó Sofía Folatelli. A su vez, contó que “al principio las chicas mas jóvenes no querían saber nada, lo veían como un oficio para gente mas grande, había una desvalorización de lo que era sentarse en un telar. Pero de a poco se fueron animando y se fue logrando, también por la expectativa de que sea una fuente de trabajo”.
Así fue como trabajaron intensamente en el fortalecimiento del grupo y su organización, aumentando desde entonces el número de tejedoras involucradas y contando con mayor presencia de jóvenes, formadas también en la escuela de telar. Actualmente, participan del proyecto cerca de cincuenta mujeres, hilanderas y teleras, que organizan su producción y comercialización en el marco de criterios productivos y comerciales justos. Esto implicó un proceso de organización social que motorizado por la producción y venta de textiles artesanales de alta calidad, impulsa la justa distribución de la renta en toda la cadena textil, desde la producción de la fibra hasta la venta del producto terminado.
A su vez, Sofía Folatelli comentó que el grupo formó una comisión de representantes y que sus miembros se organizan en tareas precisas, asumiendo con responsabilidad las tareas productivas y de organización: encargos, cálculo de anticipos, distribución de los mismos, fijación de fecha de entrega, seguimiento, evaluación, control de calidad, y envío. A su vez explicó que trabajan en la innovación, sin descuidar el bagaje tradicional con el que cuenta la cultura quichua santiagueña.
El banco de lana
El proyecto cuenta con un banco de lana que otorga préstamos de materia prima – vellón de lana e hilados- y fija precios en las transacciones bajo una condición de “precio justo”. Las hilanderas, aproximadamente treinta, trabajan en forma regular durante todos los meses del año acercando su producción al banco de la lana. “Es un centro de abastecimiento de materia prima que ayuda a acelerar la cadena productiva”, comenta Sofía Folatelli.
Por su parte, Claudia Mazzola explica que “el banco de lana se generó para tener un stock de hilos, lo cual permite que las hilanderas tengan trabajo constante. Ellas van cada sábado a retirar el vellón de lana y no pagan el material en ese momento, sino cuando traen los hilos. Allí el banco compra esos hilos y con ese dinero se le paga al que esquiló la oveja y produjo el primer vellón. En cuanto al tejido en sí, las teleras retiran los hilos del banco para ser tejidos y recién pagan cuando se concreta la venta de ese trabajo”.
Spazio Sumampa
Sumampa, que en quechua significa “agua pura y surgente”, es el nombre del espacio creado exclusivamente para la difusión del arte textil contemporáneo producido por el grupo de mujeres que habitan al sur de la provincia de Santiago del Estero. “El Spazio Sumampa surgió como un lugar para que la Asociación Adobe pueda exponer y comercializar los tejidos producidos por las `Huarmi Sachamanta´. La recaudación es destinada totalmente a la entidad”, explica Germán Gutiérrez, Responsable Comercial y de Marketing del Proyecto.
“Recibimos los encargos en el local, se los pasamos a las chicas y ellas deciden quién lo va a tejer. Se distribuyen en forma equitativa el trabajo y pueden realizar los encargos en 30 días porque está el banco de lana”, cuenta Sofía Folatelli. A su vez, Germán Gutiérrez agrega que trabajan mucho a medida y a pedido, y que lo que buscan es “generarles mucho trabajo para que puedan vivir de él sin abandonar su lugar de origen”.
Así fue como surgió la iniciativa de crear en Buenos Aires, más precisamente en el barrio de Las Cañitas, la Galería de “Spazio Sumampa” para la difusión del arte textil y para la venta de alfombras, telas, chales y tapices producidos por las artesanas textiles santiagueñas. Sus objetivos son que la actividad se convierta para ellas en una fuente de ingresos estable y suficiente, difundir el arte textil de Santiago del Estero y a su vez, que este permita la difusión del trabajo que realiza Adobe para apuntalar la sustentabilidad organizacional.
De cara al futuro
Como parte de las acciones que se realizan para difundir el trabajo de las “Huarmi Sachamanta”, Sofía Folatelli contó además sobre la muestra de tejidos que se realizó este año en el Museo de Arte Popular José Hernández: “Se eligieron tejidos antiguos y la idea fue que cada una reinterprete eso poniéndole elementos propios. Entonces se hicieron piezas nuevas y en el museo se expuso el tejido viejo con la nueva propuesta”.
Germán Gutiérrez, a su vez comentó sobre la acción que realizaron en 2010 con reconocidos diseñadores, en la cual participaron Javier Iturrioz, Isabelle Firmin Didot, Mariana Dappiano, Benito Fernández, Marcelo Senra, Julio Oropel, Josefina Robirosa, Teresa Pereda, Gracia Cutuli y Milagros Resta, con el objetivo de generar difusión sobre el trabajo de las artesanas: “Los convoque para que cada uno presente un diseño que luego fue realizado por las tejedoras. Luego, armamos un evento muy lindo en el local donde vinieron todas los diseñadores y las artesanas y ahí todo el mundo empezó a interactuar con ellas”.
“Las chicas además han ido a varias ferias. En Octubre hay un encuentro de arte originario donde van artesanos de Chile, Perú… etc. Ellas pueden vender directamente sus piezas y esto es muy interesante porque se encuentran con pares, con otros grupos que también tejen, y eso las enriquece mucho”, agregó Claudia Mazzola.
Entre las acciones que tienen pensado realizar próximamente, se encuentran una muestra en el Hotel Faena donde se presentarán tejidos antiguos y contemporáneos realizados por las tejedoras; la participación en Casa Foa y en la Feria de Diseño D&D. “El objetivo es que puedan caminar solas el día de mañana, y para eso, es necesario que puedan generar clientes”, explica Germán Gutiérrez.
“Santiago del Estero ha tenido una historia textil importante y creo que desde mi lugar ayude a reavivarlo. Yo amo el textil, y creo que lo que más les aporte es el amor por el tejido”, concluyó Claudia Mazzola.
www.asociacioandobe.com | www.spaziosumampa.com.ar
Spazio Sumampa- Galería Textil- Arévalo 2976, Las Cañitas


































