Fiel a sus principios fundacionales que se sintetizan en el lema "Tuitio Fidei et Obsequium Pauperum", es decir, la defensa de la Fe y el servicio a los pobres y necesitados, la Orden de los Caballeros de Malta cumple su misión en Argentina y en el mundo, mediante el trabajo voluntario de Caballeros y Damas en estructuras asistenciales, sanitarias y sociales.
Los orígenes de la Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén de Rodas y de Malta, más conocida como la Orden de Malta, se remontan al siglo XI, siendo una de las más antiguas instituciones de la civilización occidental y cristiana. Cuando los cruzados llegaron en 1099 a Jerusalén, el Beato Gerardo y sus seguidores estaban a cargo del Hospital de San Juan Bautista, edificado alrededor de 1050 para atender a los peregrinos que llegaban a Tierra Santa, así como a las poblaciones autóctonas, cristiana, judía y musulmana. Convertida en Orden religiosa por la bula de S.S el Papa Pascual II en 1113, la Orden tuvo que asumir la defensa de los enfermos, los peregrinos y del territorio cristiano.
Hoy, La Orden de Malta está presente en más de 110 países. Su vocación es cristiana y humanitaria pues su papel militar cesó con la pérdida de su territorio en 1798 y procura seguir cumpliendo con los propósitos que inspiraron al Beato Gerardo, su fundador, y a los Grandes Maestres que la gobernaron, extendiendo gradualmente su alcance hasta cubrir la mayoría de las áreas geográficas en las que su misión caritativa pueda ser de utilidad. La Orden de Malta es neutral, imparcial y apolítica. Estas características la hacen particularmente apta para intervenir como mediadora entre los Estados.
Entre los 13.000 miembros que integran la Orden religiosa laica, tradicionalmente militar, caballeresca y nobiliaria; algunos son freires profesos, otros han pronunciado la promesa de obediencia y el resto está compuesto por Caballeros y Damas laicos, todos llamados al ejercicio de la virtud y de la caridad cristianas. Lo que distingue a los Caballeros de Malta, es su compromiso de profundizar la propia espiritualidad en el ámbito de la Iglesia y a dedicar sus energías al servicio de los pobres y de los necesitados.
La Asociación Argentina de la Orden de Malta
Días después del concierto solidario organizado por la Asociación Argentina de la Orden de Malta a total beneficio de sus obras hospitalarias, y que tuvo como protagonista al consagrado pianista Horacio Lavandera en el Teatro Coliseo, fuimos recibidas en una de sus sedes en Barrio Norte, en un departamento de amplios salones con grandes ventanales sobre la Av. Santa Fe, frente a la Parroquia Basílica San Nicolás de Bari.
Tanto el departamento, como sus muebles de estilo decoración, son donaciones realizadas por caballeros. En la entrada cuelgan dos retratos, uno del Caballero Otto Bemberg, quien tuvo mucho que ver con la donación de la sede; y otro de Frey Matthew Festing, el 79º Gran Maestre desde marzo de 2008. La Asociación Argentina de la Orden de Malta posee además, otra gran sede en Av. De Mayo 633, pero en este momento está alquilada como ayuda para sustentar las obras.
Las autoridades de la Asociación se pronunciaron sobre la misión de la Orden, su historia y los distintos programas hospitalarios que se llevan a cabo en Argentina.
“El origen de la Orden de Malta es la defensa de la fe y la ayuda a los pobres y peregrinos y enfermos. Estos son los dos grandes pilares”, comenzó relatando Enrique A. Ramos Mejía, Caballero de Gracia Magistral y Presidente de la Asociación Argentina de la Orden de Malta.
Así lo indica su carta constitucional, la cual enuncia que “la Soberana Orden de Malta afirma y difunde las virtudes cristianas de la caridad y la hermandad, realizando obras de misericordia con enfermos y carenciados, sin distinción alguna de religión, raza, origen ni edad. Lleva a cabo, de manera particular, actividades institucionales en el campo hospitalario, incluida la asistencia social y sanitaria, y a favor de las víctimas de calamidades excepcionales y guerras”.
Los inicios de la Asociación Argentina de la Orden de Malta se remontan a la década de 1950, llegando a tener en la actualidad 90 miembros entre Caballeros y Damas. Al respecto, Enrique A. Ramos Mejía comentó que “Latinoamérica tiene una cierta uniformidad en el tiempo de creación de las asociaciones de cada país” y detalló el caso de los Estados Unidos y Brasil que poseen tres asociaciones diferentes dentro de sus países.
“Por supuesto Estados Unidos y Brasil tienen un mayor número de miembros que nosotros debido a esas tres distintas asociaciones. Y también tienen delegaciones en el interior de los países. En Paraguay, Bolivia, Uruguay, Chile y Argentina el número es algo diferente pero sin duda menor… rondan los 40 o 50 Caballeros y Damas. Brasil y Estados Unidos tienen un mayor número y así, una apertura de obras bastante más importantes”, agregó Enrique A. Ramos Mejía.
En cuanto a la vinculación para llegar a ser Caballero o Dama de la Orden, Horacio Tomás Azar, Caballero de Gracia Magistral y Canciller de la Asociación Argentina de la Orden de Malta explicó que ésta viene dada o por lazo familiar o por presentación si algún Caballero o Dama ven que alguien está interesado, y reúne las características para comenzar a interiorizarse en las obras.
“Hay un año de preparación en el que el postulante a ser Caballero de motu proprio tiene el interés de participar en las distintas actividades que desarrolla la Orden. Así, va conociendo mas a fondo la Orden y la Orden va conociendo también al postulante”, comentó Horacio Tomás Azar.
Acción Hospitalaria
El Dr. Ernesto Pasini Hansen, Caballero de Gracia Magistral en Obediencia y Hospitalario de la Asociación Argentina de la Orden de Malta, comentó acerca de los programas hospitalarios que se llevan a cabo en nuestro país.
Desde los inicios de la Asociación Argentina de la Orden de Malta, Damas y Caballeros voluntarios asistieron regularmente al Hospital Dr. Baldomero Sommer, en General Rodríguez, provincia de Buenos Aires, en ayuda de los enfermos del mal de Hansen (lepra). Caballeros médico cirujanos frecuentaban el Hospital a fin de realizar cirugías reparadoras en pacientes mutilados por la enfermedad. En 1995, se creó el Programa AMAPEL (Ayuda Maltesa Argentina Para Erradicar la Lepra) con la finalidad de trabajar en forma integrada con el Plan Nacional de lepra. La primera experiencia se llevó a cabo en la provincia de Buenos Aires y con posterioridad, se amplió a otras provincias.
“Fue una experiencia piloto en el Hospital Muñiz, que después se extendió a diversos hospitales de distintas provincias para obtener un control de los pacientes, y para hacerles llegar y que tomen en tiempo y forma la medicación”, explicó el Dr. Pasini Hansen. Además, se ha donado ropa hospitalaria, medicamentos, sillas de ruedas, material ortopédico y de diagnóstico, y se ha restaurado la Capilla del hospital, la sala de recreación de los pacientes y familiares y baños para pacientes discapacitados.
Con respecto al programa que se cumple en la Sala de Neonatología del Hospital del Niño de San Justo, en el Partido de La Matanza de la provincia de Buenos Aires, el Dr. Pasini Hansen agregó que “se inició desde hace más de 30 años con algunas donaciones hechas por caballeros y se consiguieron fondos de algunas fundaciones que también apoyaron”. El objetivo del programa es dar asistencia médica a los niños prematuramente nacidos y/o con afecciones de alto riesgo de muerte, a fin de preservar su salud, procurando que alcancen un desarrollo satisfactorio. Se ha logrado una sobrevida de 97% de los niños tratados, perteneciendo los pacientes a un medio social humilde y carenciado y en muchos casos, provenientes de villas de emergencia.
Por otro lado, el Programa Hostal de Malta iniciado por la Asociación Argentina de La Orden de Malta en 2001 conjuntamente con el equipo Pallium, está dedicado al cuidado de enfermos terminales oncológicos pertenecientes a familias de limitados recursos. Se trata de un Centro de Día, sin internación pues los enfermos viven en sus hogares, y través del Programa se los induce a participar en actividades que aumentan su autoestima y les dan motivos para vivir. “El hospital de día se transforma en una especie de lugar físico donde concurren estos pacientes que reciben apoyo espiritual, psicoterapéutico, de ayuda y donde se realizan tareas recreativas como cursos de pintura, cosmetología, yoga, música, lectura, masajes, etc.”, explicó el Dr. Pasini Hansen y destacó “han habido también otros programas hospitalarios que fueron cumpliendo su misión, pero indudablemente, cuantos más medios uno tiene, mas pacientes podrá atender gratuitamente”.
Acción de asistencia y voluntariado
Otra de las actividades en las cuales la Asociación participa junto a la Parroquia de Nuestra Señora de Loreto, es con el puesto sanitario para la peregrinación anual de jóvenes a la Basílica de Luján, brindando apoyo físico, espiritual y médico. “Al asistir al peregrino, te llevas tanto…el propio peregrino te cuenta su historia de por qué va caminando, sus problemas… entonces uno piensa que va a ayudar al puesto pero al final te terminan ayudando a vos”, relató Horacio Tomás Azar.
“Aquí la exigencia para el voluntariado no es igual que la de un caballero. Basta que tenga la vocación de ayudar, que muchas veces se descubre como que le hace mucho mejor a quien presta la ayuda que al ayudado. Es cuando se da sin ningún interés cuando se recibe esa gratificación”, agregó Enrique A. Ramos Mejía con el mismo estilo sereno que los caracteriza a todos.
Proyectos Futuros
Comprometidos y con vistas al futuro, Enrique A. Ramos Mejía contó que consideraron la idea de adquirir algún inmueble en el ámbito del Gran Buenos Aires, para extender un poco más allá de la Capital, la actividad de la Orden de Malta. También señaló que se estudia la posibilidad de algún apoyo a la educación. “En Brasil por ejemplo, anualmente se inaugura alguna escuela patrocinada por la Orden de Malta. Entonces, en un momento en Argentina en que es tan necesario profundizar el tema de la educación mirando al futuro, es importante que también la Orden de Malta encare esta línea”, resaltó.
Siguiendo la misma línea, Horacio Tomás Azar comentó sobre las aspiraciones que tienen: “Nosotros queremos que la Orden, y las actividades de la Orden se difundan más, y fue por eso también que encaramos y miramos a futuro y pensamos que el concierto iba a ser algo distinto y algo que iba a poder traer otra perspectiva”.
Producción: Florencia Ridruejo
Para más información: http://www.ordendemaltaargentina.org/
Pie de Foto: Miembros del Consejo Directivo de la Asociación Argentina de la Orden de Malta en la Sede de la Asociación en Buenos Aires. De izquierda a derecha: Ernesto Pasini Hansen, Hospitalario-Caballero de Gracia Magistral en Obediencia; S.E. Enrique A. Ramos Mejía, Presidente-Caballero de Gracia Magistral; Horacio Tomás Azar, Canciller- Caballero de Gracia Magistral.
















